domingo, 26 de octubre de 2008
Una noche de miles
Converso palabras oscuras con la luna
Aconsejado por las sabias estrellas
Esperando la sonrisa del sol
Sentado con mi alma en pena
Con poco o nada de conciencia
Con toda o demás de sinceridad
Charlando sobre la reina
Charlando sobre ella y su felicidad
Suplicando al viento
Que me lleve donde ella
Rogando para encontrar
Una ventana abierta
Por donde un suspiro mió pueda pasar
No necesito mis manos
Si con mis alas puedo volar
No necesito la razón
Si con el corazón puedo soñar
No necesito morir
Si alado de ella puedo vivir
Sentado en mi ventana
Acompañado de mi alma
Soñando que me abrazas
En una noche de un millar
Shhh…
No hagan mucho ruido
Que se va a levantar
Silencio, silencio, ya no hablen más
Que con un gruñido
Vuelve a palpitar
Cállense por favor
Dejen dormir a este corazón
No lo rompan en mil pedazos
No lo dejen llorando
Sin ningún abrazo .
Bajen la voz un momento
Creo que no esta dormido
Esta muerto.
Háganle una autopsia al fallecido
Para poder saber como ha sufrido.
Se ha dado un resultado
El caído de ahora.
Se ha muerto desolado
Seco en su llanto
Partido y rescrebrajado
Una grieta lo ha partido
Ya nada se puede hacer
Quemarlo es un dicho
El olvidarlo, es el después
Silencio, silencio,
Ya no hablen mas
No hagan mucho ruido
Que un muerto se va a levantar.
jueves, 23 de octubre de 2008
Camino a casa
Un día por la noche un arcángel vestido de hombre, caminaba por la avenida que se dirigía a su casa.
Al ver tantas personas a su alrededor, tantos hombres, muchos de ellos, egoístas, mentirosos, ladrones, hipócritas, asesinos y muchas mas de las imperfecciones que tiene el hombre, tanto así como personas integras, piadosas, honestas , justas y de buen juicio. Que eran tan fáciles de contarlas y tan difíciles de encontrarlas. Pasado el tiempo de unos cuantos pasos más adelante.
El arcángel se pregunta, ¿que verdaderamente me puede quitar la humanidad a alguien como yo?
Acaso hay hombre en esta tierra que verdaderamente me pueda quitar la vida, no solo la vida del simple humano que tengo ahora, sino la vida de algo más de lo que el hombre puede entender.
Acaso hay hombre en esta tierra que sea tan valiente como para querer quitarme las alas que poseo, retar a algo fuera de su entendimiento y morir lentamente bajo el filo de mi espada.
Acaso hay algo que me pueda quitar el hombre, tan débil, tan simple, tan humano, tan imperfecto. Que me puede quitar el hombre? – se pregunta repetidas veces
De pronto el silencio calla todo a su alrededor. Y dice,
Reconozco que hasta yo soy imperfecto y el único perfecto es Dios.
Reconozco que me he equivocado.
Si hay algo que me puede quitar el humano y ya me lo ha quitado! Es lo más valioso que poseo y nunca más poseeré
¡Me han quitado el corazón!
